Protusión discal

Los daños personales que provoca un accidente de circulación están directamente relacionados con el carácter traumático del mismo.

Indemnización

Protusión discal en accidente de tráfico

Reclamar una indemnización por protusión discal en accidente de tráfico se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza para las víctimas, al tratarse de una lesión que casi nunca reconocen las compañías de seguros como derivadas del siniestro.

Los daños personales que provoca un accidente de circulación están directamente relacionados con el carácter traumático del mismo. Hay una relación causa-efecto entre ambas cuestiones, de manera que partimos de la base de que ese daño no se habría producido de no ocurrir el siniestro.

Muchas víctimas, sin embargo, tienen patologías médicas previas y personales, derivadas de sus antecedentes o condición física, y que de alguna manera van a influir también en la mayor o menor incidencia de los daños que les ha causado el siniestro.

Así, no es igual tener un latigazo cervical por primera vez, que sufrirlo cuando llevas padeciendo del cuello desde hace años, o tienes ya una lesión previa en la zona, como una protusión o una hernia discal, que se agrava a consecuencia del accidente.

Este es el argumento que más utilizan las compañías de seguros a la hora de valorar una indemnización por este tipo de lesiones, porque en la mayoría de los casos, no van a atribuirla al siniestro, sino a los antecedentes previos del perjudicado.

De ahí que la clave esté en acreditar de manera clara el origen traumático de la lesión, para lo que será necesario que la documentación médica lo demuestre, y para ello la víctima tiene que estar asesorada legalmente para saber qué va a necesitar para que la compañía de seguros no discuta la indemnización por protusión discal por accidente de tráfico que se reclama. 

Protusión discal en accidente de tráfico

¿Qué es y sus diferencias con la hernia discal?

Todos, en mayor o menos medida, vamos sufriendo el desgaste propio del paso del tiempo de la columna vertebral, si bien hay quien vive con este tipo de daño sin que ello le afecte a su vida normal.

A consecuencia de un traumatismo como es un accidente de tráfico, puede no obstante aparecer una lesión en la columna cuyo origen no es degenerativo, es decir, propio de la edad, sino traumático. Suele tratarse de siniestros de cierta entidad, que provocan daños importantes, ya que, aunque puede pasar, no es fácil que de un golpe más o menos leve se derive una lesión de este tipo.

La protusión discal es un abombamiento de la cubierta fibrosa que recubre un disco intervertebral, y se diferencia de la hernia en que, mientras en la primera solo se produce una deformación de esa cubierta, en la segunda se produce la salida de parte del núcleo pulposo, provocando rigidez en la columna y compresión de las raíces nerviosas.

 

Se suele decir que la protusión discal es el antecedente de la hernia.

La prueba diagnóstica que mejor va a demostrar su existencia es la resonancia magnética, si bien no es fácil diferenciar en todos los casos si nos encontramos ante una protusión o una hernia.  

Los síntomas más característicos son el dolor en la zona cervical, dorsal o lumbar, dependiendo de la zona afectada, y la irradiación, que afecta a las extremidades superiores cuando el daño se localiza en el cuello, y a las inferiores cuando es de carácter lumbar.

Baremo 2016

La indemnización por protusión discal desaparece del nuevo Baremo de Tráfico 2016

La novedad introducida por el nuevo Baremo de Tráfico que entró en vigor en 2016 supuso la desaparición, aparentemente, de la indemnización por protusión discal en accidente de tráfico.

El antiguo Sistema recogía en las secuelas originadas por un siniestro, la indemnización por “Cuadro clínico derivado de hernia/s o protusión/es discal/es operada/s o sin operar; se considera globalmente todo el segmento afectado de la columna (cervical, torácica o lumbar), valorándose con una horquilla de 1 a 15 puntos, dependiendo de su gravedad.

El nuevo Baremo modifica esta secuela, y ahora se indica que se indemniza el “Cuadro clínico derivado de hernia/s discal/es correlacionable con el accidente (Se considera globalmente todo el segmento afectado de columna cervical, dorsal o lumbar), y se mantiene la misma puntuación de 1 a 15 puntos.

Podría pensarse que el Baremo lo que hace es equiparar ambos tipos de daño, si bien ya hemos visto que son lesiones diferentes.

Entonces, ¿cómo reclamar una indemnización por protusión discal? ¿Lo va a rechazar la compañía porque ya no se especifica en el Baremo?

La clave está en conseguir que de la documentación médica de la víctima se desprenda que la lesión está directamente relacionada con el siniestro.

 

abogados

Cómo reclamar la indemnización por protusión discal

En accidente de tráfico

Las compañías de seguros van a discutir siempre el origen de este daño para negar la relación causal entre el mismo y el accidente. Esto se agudiza más cuando la víctima tiene cierta edad, porque se da por sentado que su columna ya tiene que tener síntomas degenerativos que nada tienen que ver con el siniestro.

Como es natural, a la aseguradora le interesa mucho considerar la lesión degenerativa y no traumática, ya que la puntuación de la misma es elevada, y reconocerla equivale a pagar una indemnización bastante más elevada.

Para hacernos una idea genérica, si la valoráramos en términos medios (por ejemplo, 7 puntos de los 15 que tiene la horquilla), y en atención a criterios medios de edad según lo establecido en las Tablas del Baremo, se podrían reclamar solo por esta secuela más de 5.000 euros.

Derecho a Indemnización

¿Qué será necesario para demostrar que hay derecho a indemnización por la protusión discal?

Acreditar el diagnóstico

Acreditar muy bien el diagnóstico, y pedir informes sobre antecedentes médicos del lesionado que evidencien que no ha tenido consultas previas por ese tipo de daño.

Contar con pruebas

Contar con pruebas diagnósticas adicionales, que no sean una radiografía, porque no van a detectar una protusión, siendo las más recomendables la resonancia magnética, un TC o exploración por tomografía, o un electromiograma.

Asesorarse​ cuanto antes

Asesorarse cuanto antes con un abogado especialista, para saber, atendiendo al caso concreto, qué otra documentación podría ayudar a demostrar el origen traumático de la lesión.

Derecho a la Indemnización

Demanda tu Lesión

Es casi seguro que en estos casos hará falta además una pericial médica, para que un experto en valoración del daño corporal defienda la protusión como derivada del accidente, en contraposición con los informes de los servicios médicos de la compañía que siempre van a defender el carácter degenerativo del daño.

En DEMANDA TU LESION contamos con un departamento especializado en este tipo de lesiones que incluye abogados expertos en reclamaciones por protusión discal, y peritos médicos especialistas en daño corporal que vas a necesitar si quieres reclamar con garantías la indemnización que te corresponde por este concepto, y que siempre te va a discutir la aseguradora.