Seguros de automóvil: características y beneficios de cada uno

Compartir este post

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on email

En
España, los seguros de automóvil son
hoy por hoy un gasto fijo y obligatorio con el que cuentas cuando tienes un
coche en propiedad.

Además
de pagar tu automóvil, la gasolina o el mantenimiento, tienes que pagar un
seguro.

En
nuestro país existen muchas compañías que van modificando las condiciones de
sus seguros para adaptarlas al mercado y al perfil de sus clientes: no es
igual, por ejemplo, contratarlo si llevas 15 años conduciendo que si eres novel
y tienes menos de 2 años de carnet.

A la
hora de contratar un seguro, es muy importante estudiar las distintas opciones que las compañías aseguradoras te
ofrecen, y fijarte especialmente en las coberturas que contratas.

Uno
de los grandes problemas que se encuentran muchos conductores es que no han
tenido en cuenta la “letra pequeña” de las pólizas que contratan, y luego
vienen los problemas cuando sufren un percance y desconocían el alcance de las
coberturas que habían contratado.

Cada compañía es diferente y cada seguro también. Y que elijas uno u otro es importante de cara a cualquier problema que puedas tener en tu día a día habitual con tu vehículo: tanto en caso de sufrir un siniestro, como una avería, o cualquier otra circunstancia que te obligue a acudir a las coberturas que tienes contratadas.

seguros-automovil-4

¿ES OBLIGATORIO TENER UN SEGURO DE AUTOMOVIL?

En nuestro país es obligatorio para que pueda circular todo vehículo dado de alta en la Dirección general de Tráfico el denominado seguro de responsabilidad civil, llamado también “a terceros”.

Así se estableció dicha obligatoriedad desde la aprobación del Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, siendo pues, la póliza obligatoria mínima que debe tener todo vehículo para poder utilizarse.

Mediante el Seguro de Responsabilidad Civil Obligatoria, tu compañía se ocupa de cubrir los daños que tú puedas provocar a terceras personas, es decir, se hace cargo de los gastos derivados de cualquier percance que hayas causado a otros usuarios de la via, tanto daños materiales (reparación del vehículo) como daños personales (lesiones causadas).

De esta manera, el objetivo que se perseguía era proteger a las víctimas de los accidentes de circulación. Como ahora veremos, se trata de la cobertura básica, que, sin embargo, no cubriría tus propios daños si eres responsable del siniestro.

¿Qué ocurre en el caso de que tengas un vehículo, pero no lo conduzcas y lo tengas guardado en un garaje? Muchos propietarios de vehículos que ya no utilizan pero que no tienen dados de baja en Tráfico creen erróneamente que pueden tenerlos sin seguro dado que no los utilizan.

Pues independientemente de ello, tienes la obligación de tenerlo asegurado con esta cobertura básica. Imagina que tu coche se incendia por un fallo eléctrico y daña otros vehículos del mismo aparcamiento. Es necesario, pues, aunque tengas un vehículo sin utilizar, asegurarlo siempre.

TIPOS DE SEGUROS DE AUTOMOVIL

Las
distintas aseguradoras que operan en nuestro país ofrecen hoy en día todo tipo
de seguros y coberturas para que, al ir a contratar una póliza, puedas elegir
la que mejor se ajuste a tus necesidades, y teniendo en cuenta también factores
como el tipo de vehículo de que se trate, la frecuencia con la que lo utilices,
y otros.

Antes
de contratarlo, es muy importante que revises
el alcance de las coberturas que vayas a contratar
, para evitar luego sorpresas
desagradables en caso de tener cualquier tipo de percance con el coche y creer
erróneamente que lo tenías cubierto.

Y
sabemos que en muchas ocasiones estos sustos se los llevan los asegurados
después de sufrir un accidente de circulación, sean o no culpables del
siniestro. La causa, el desconocimiento de la “letra pequeña” de las pólizas que han firmado, de ahí la importancia
de asegurarse bien de las coberturas contratadas.

En
España, los seguros de automóvil que pueden contratarse son a terceros, a
terceros ampliado, a todo riesgo y a todo riesgo con franquicia.

  • Seguro a terceros

Es
el más común y básico, y es el seguro de
responsabilidad civil obligatorio para todo automóvil
que quiera circular.

Como su propio nombre indica, cubre los daños que tú como asegurado hayas causado a terceras personas, tanto los materiales como los personales. Sin embargo, no te cubre a ti como conductor, ni los daños de tu vehículo ni las lesiones que hayas podido tener en el accidente.

seguros-automovil-1

Suele
tener en algunos casos una ampliación denominada “responsabilidad civil voluntaria”, que consiste en una ampliación
de la obligatoria, aumentando las cuantías económicas para los casos de que con
la cobertura básica no fuera suficiente para cubrir las indemnizaciones a los
terceros en el accidente que hayas provocado.

También
incluye la denominada “defensa jurídica”,
una cobertura que te permite contar con los servicios jurídicos de la
aseguradora ante un procedimiento judicial derivado de un accidente, o bien
contratar el abogado particular que tú elijas, cuyos honorarios serán cubiertos
por la compañía en todo o en parte dependiendo del alcance económico de esa
cobertura, que varía de unas compañías a otras.

También
suele contratarse el denominado “seguro
del conductor
”, para cubrir aquellos daños que puedas sufrir tú en el
siniestro.

  • Seguro a terceros ampliado

Esta
póliza es igual que la anterior, pero incluye
una serie de coberturas adicionales
a medio camino entre el seguro a
terceros y el todo riesgo.

Cada
compañía tiene sus propias coberturas en estos casos, pudiendo elegir la que
mejor se ajuste a tus necesidades. Las más habituales incluyen coberturas por
rotura parcial o total de lunas o del parabrisas, para el caso de atropellos de
animales, o para los supuestos de incendio.

Otras
opciones que completan más aún esta modalidad cubren los casos de robo,
responsabilidad civil de un hijo menor de edad que conduce sin carné, o los
supuestos de daños provocados por fenómenos meteorológicos como granizo o
lluvias torrenciales.

  • Seguro a todo riesgo

Es la modalidad más completa de
todas, porque te cubre siempre,
independientemente de que seas tú o un tercero el responsable
de los daños materiales y/o de las lesiones, tanto en tu caso como en el de
terceros usuarios de la vía.

Y
también cubre desde arañazos o golpes sin intervención de terceros, por ejemplo,
los que puedas causar a tu vehículo mientras aparcas o estacionas en un
parking, hasta la pérdida o siniestro total de tu vehículo.

Incluye todas las coberturas de un
terceros básico o ampliado
, que se completan con otra serie de garantías, asistencias y
servicios, como pueden ser el vehículo
de sustitución
https://www.abogadosaccidentesdetraficodtl.com/indemnizacion-por-accidente-de-trafico-seguro-obligatorio/ o la defensa legal en casos
de multas de tráfico.

  • Todo riesgo con franquicia

Esta
modalidad del todo riesgo tiene la ventaja de ser un seguro más económico, pero
el inconveniente de solo van a cubrir
una parte de los gastos derivados de un siniestro
, es decir, que se incluye
una franquicia que tienes que abonar tú aplicada a la cobertura por daños
propios.

Esto
significa que, si sufres un accidente, tu abonaras la parte de los daños hasta
el importe determinado en la franquicia (que varía de unas compañías a otras) y
tu aseguradora se ocupará de pagar el resto.

¿INFLUYE EL TIPO DE SEGURO QUE TENGO EN CASO DE SUFRIR UN ACCIDENTE?

Evidentemente,
la cobertura que tengas en el momento en
que sufres un accidente va a influir en una eventual reclamación
derivada
del mismo.

Pongamos un ejemplo: si tienes un siniestro y tu vehículo tiene un seguro a terceros, aunque no hayas sido culpable, tu compañía no va a repararte los daños hasta que la compañía contraria reconozca la responsabilidad y se dé culpable, lo que puede demorar un tiempo el arreglo de los mismos.

seguros-automovil-3

En
cambio, si has contratado una póliza a todo riesgo la reparación es mucho más
rápida.

En
lo que se refiere a la reclamación de
una indemnización
https://demandatulesion.com/que-es-una-indemnizacion-por-accidente-de-trafico/, si tú eres el responsable
del siniestro y tienes el seguro a terceros tu compañía va a cubrir los daños
materiales y personales de esos terceros intervinientes, pero tú no estás
cubierto.

Sin
embargo, si en tu vehículo viajan ocupantes y sufren lesiones, ellos sí pueden
reclamar a tu compañía, aunque viajen en el coche causante del accidente.

En
las pólizas a todo riesgo la cobertura por daños propios te asegura la
reparación de los daños materiales de tu vehículo, aunque seas el responsable
del accidente, mientras que si tienes una póliza a terceros los tienes que
abonar tú.

Desde
DEMANDA TU LESION siempre
recomendamos que antes de contratar un seguro para tu coche estudies bien todas las posibles opciones,
coberturas y servicios
que incluye cada tipo de póliza de cada compañía,
porque existen diferencias sustanciales entre unas y otras.

En
esa decisión debes valorar también otros factores, como la antigüedad de tu vehículo.

Un
coche nuevo es siempre recomendable asegurarlo a todo riesgo, mientras que, si
se trata de un vehículo de segunda mano o tiene ya varios años, es posible que
no te compense incluir tantas coberturas, teniendo en cuenta, además, que a
partir del tercer año de antigüedad el coche la pérdida de valor a efectos de
cálculo del valor venal es considerable.

Otros
factores que debes tener en cuenta son si dispones de plaza de garaje para tu coche, dado que entonces está más protegido
y resguardado de golpes y arañazos, desgaste y posible robo, o si lo utilizas
poco (no es igual que usarlo de forma habitual todos los días).

Las
distintas coberturas que tienes en tu seguro suelen ser motivo de discusión con tu compañía cuando tienes un
accidente
, porque como es lógica, ellas defienden sus propios intereses y
no los tuyos.

Por
eso es importante que, si sufres un siniestro, te asesores siempre con un
despacho de abogados especialista y nosotros podemos ayudarte.

Contacta  https://demandatulesion.com/contacto/  con DEMANDA TU LESION y nuestros abogados
te asesorarán sobre tu póliza, las coberturas que te amparan y te harán una
primera valoración gratuita de tu
caso.